
Zacatecas, Zac.- Más de un año antes de que se definan los cargos que regirán al estado durante los próximos seis años, la sociedad ya tiene claros sus prioridades y exigencias
Faltan 381 días para el 6 de junio de 2027, fecha en la que los zacatecanos volveremos a las urnas para elegir a quien nos gobierne, a los presidentes municipales y a nuestros representantes en el Congreso local y federal. A diferencia de otros procesos, esta vez la gente no solo espera un cambio de nombres o partidos políticos: lo que pide es soluciones reales, resultados concretos y un gobierno que esté de verdad al servicio de la gente.
Según lo que expresan los ciudadanos en encuestas, conversaciones y análisis de la realidad diaria, estas son las principales expectativas que tenemos:
SEGURIDAD, LA PRIORIDAD NÚMERO UNO
Es el tema que más preocupa y que encabeza la lista de demandas: más del 50% de la población señala que la inseguridad y la violencia son el reto más urgente que debe resolver el próximo gobierno. La gente espera que se tomen medidas efectivas para combatir la delincuencia, que haya más presencia policial en las calles, que se mejoren las estrategias y que se garantice la tranquilidad en hogares, escuelas, centros de trabajo y espacios públicos. Ya no se conforman con promesas; piden hechos que permitan vivir con paz y confianza.
EMPLEOS BIEN REMUNERADOS Y DESARROLLO ECONÓMICO
Después de la seguridad, el segundo gran tema es la generación de oportunidades laborales. Zacatecas tiene recursos naturales, tradición trabajadora y potencial en sectores como la minería, el campo, la industria y el turismo, pero la sociedad espera que esto se traduzca en puestos de trabajo dignos, con salarios justos y que beneficien a todos, no solo a unos cuantos. Quieren que se atraigan inversiones, que se apoye a los negocios locales —especialmente a las micro, pequeñas y medianas empresas— y que se impulse el crecimiento económico que permita que las familias tengan bienestar y no tengan que salir del estado a buscar un futuro.
GOBIERNO TRANSPARENTE Y SIN CORRUPCIÓN
La ciudadanía pide con fuerza que se acaben las prácticas de desvío de recursos, la opacidad y los beneficios personales. Quieren gobernantes honrados, que rindan cuentas de cada peso que se gasta, que expliquen claramente qué se hace y para qué, y que trabajen siempre por el bien común. La gente valora mucho la coherencia: quieren que lo que se prometa en las campañas se cumpla una vez en el cargo, y que no haya diferencias entre lo que se dice y lo que se hace.
SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD
Las necesidades básicas siguen siendo una preocupación constante. Esperamos que se mejore la atención en salud, que los hospitales tengan medicinas, personal suficiente y servicios funcionales; que la educación se fortalezca, con escuelas bien equipadas y maestros capacitados; que se mantengan y amplíen las vías de comunicación, el agua potable, el drenaje y otros servicios que usamos a diario. No queremos más promesas incumplidas, sino que se resuelvan los problemas que afectan la calidad de vida de todos.
GOBIERNO CERCANO Y CERCANÍA CON LA GENTE
Otra expectativa muy importante es que los gobernantes estén cerca de la población, que escuchen sus problemas y tomen en cuenta sus opiniones. La sociedad no quiere líderes distantes o que solo se acuerden de nosotros durante las campañas; piden que haya comunicación constante, que se atiendan las necesidades de cada región —ya sea la capital, las zonas rurales, las mineras o las turísticas— y que se tomen decisiones pensando en el beneficio de toda Zacatecas, sin distinciones ni favoritismos.
VISIÓN A FUTURO Y UNIÓN
Finalmente, lo que esperamos es que se gobierne con visión a largo plazo, pensando en lo que necesitamos hoy y lo que dejaremos para las próximas generaciones. Quieren que se deje atrás la división y que se trabaje de manera unida, independientemente de colores políticos, para construir un estado más fuerte, justo y próspero para todos.
En resumen: Los zacatecanos no buscamos solo cambiar a quienes están en el poder, sino cambiar la realidad que vivimos. Queremos líderes capaces, honrados y comprometidos, que entiendan nuestros problemas y tengan la voluntad y la capacidad de resolverlos. Con más de un año por delante, la sociedad ya está atenta: escuchará las propuestas, evaluará las acciones y, cuando llegue el momento, elegirá a quienes crean que pueden cumplir con lo que esperamos de ellos.