
Zacatecas, Zac., 27 de mayo de 2026 — La Guardia Nacional cuenta desde esta semana con nuevas reglas y atribuciones que transforman su operación: ahora ejerce control integral de tránsito en carreteras federales, se rige totalmente por disciplina militar y amplía sus tareas de seguridad, protección ambiental y apoyo a autoridades estatales, según reformas publicadas y ya vigentes.
El cambio más visible entró en vigor el 26 de mayo: los elementos ya pueden multar directamente, revisar documentación, condiciones mecánicas, emisiones y realizar pruebas de alcohol o drogas en caminos y puentes de jurisdicción federal. Sus indicaciones tienen prelación sobre señales o reglas habituales; también pueden retirar vehículos y trasladarlos a corralones federales. Las sanciones se calculan en Unidades de Medida, con montos que van desde amonestaciones hasta multas superiores a 5 mil pesos, según la falta.
Desde marzo pasado, la institución pasó a depender íntegramente de la Secretaría de la Defensa Nacional: su estructura, ascensos, capacitación, régimen disciplinario y seguridad social se ajustan a normativas militares, dejando atrás su carácter civil inicial. Además, desde abril se le asignaron tareas nuevas: vigilancia de áreas naturales protegidas, combate a tala ilegal, tráfico de especies y delitos ambientales, así como mayor coordinación con fiscales y policías estatales para atender focos de violencia .
En Zacatecas, impacto directo
Autoridades locales confirmaron que estos cambios se aplican de inmediato en la entidad, donde el sur del estado ya está bajo atención prioritaria. Como informó el fiscal Cristian Paul Camacho Osnaya, la reorganización de un grupo delictivo que opera en los cañones generó disputas de liderazgo y agresiones contra funcionarios; la Guardia Nacional refuerza patrullajes, operativos conjuntos y vigilancia en carreteras como parte de la estrategia estatal para contener la violencia .
Gobernatura y Defensa indicaron que el objetivo es reforzar la presencia federal, cerrar espacios a la delincuencia y dar mayor seguridad a usuarios y comunidades, aunque organizaciones civiles han señalado la necesidad de garantizar transparencia y respeto a derechos humanos ante el aumento de facultades.
Estas medidas forman parte de la política de seguridad nacional para consolidar un mando único en vías estratégicas y ampliar el alcance de la institución en todo el país.
Esta situación enciende las luces ámbar en los conductores que recorren las carreteras de México dado el número acumulado de querellas que existen en la actualidad del proceder de los elementos de la Guardia Nacional división caminos en las carreteras del país.