
Sexo, pesas y proteínas…
Miradas masculinamente femeninas
¡Esos, mirones, también son maricones…!
Zacatecas, Zac. — Las calles de la capital zacatecana se vistieron de arcoíris, se llenaron de plumas, lentejuelas y una energía que se sentía hasta en el aire. Con una participación que superó todas las expectativas, se llevó a cabo con singular éxito el vigésimo cuarto Desfile del Orgullo LGBTIQ+, una fiesta de libertad que reunió a miles de personas.
Bajo el sol y la luna que brillaron a su paso, desfilaron docenas de zacatecanos, zacatecanas y visitantes de varios estados vecinos, todos unidos por la misma causa: mostrarse tal cual son, sin miedos y sin reservas. Hubo de todo: trajes espectaculares, maquillajes de ensueño, y esas miradas masculinamente femeninas que robaron suspiros y cámaras, demostrando que la belleza no tiene etiquetas ni formas únicas.
Las carrozas pasaron al ritmo de la música, entre gritos de «¡Sí se puede!», aplausos y abrazos entre desconocidos que se volvieron cómplices por un día. Familias enteras, amigos y aliados se sumaron a la fila, tejiendo con sus pasos una red de respeto y cariño por la diversidad.
«Estamos aquí para decir que existimos, que pertenecemos a esta tierra y que nuestro orgullo es más fuerte que cualquier prejuicio», comentó una de las organizadoras con voz emocionada, mientras la marea de colores avanzaba hacia el centro histórico.
Fue una jornada donde no hubo espacio para la indiferencia: solo alegría, identidad y el compromiso de seguir caminando juntos por una Zacatecas más igualitaria, donde todos caben.














