
Zacatecas, Zac. — En un giro que ha llamado la atención de las autoridades y la opinión pública, Liliana Elizabeth Arceo García, de 19 años, reportada como desaparecida desde el pasado 19 de agosto en Tlaltenango, Zacatecas, habría sido detenida el fin de semana y presuntamente vinculada a una célula de delincuencia organizada, tras haber sido dada a conocer públicamente como persona extraviada por la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE).
La joven fue reportada como no localizada el 21 de agosto de 2026, apenas dos días después de su último avistamiento en Tlaltenango, dando origen a la emisión de su cédula de búsqueda oficial. En el documento, la autoridad pide la colaboración ciudadana para dar con su paradero, describiéndole de 1.56 metros de estatura, complexión delgada, cabello negro y ojos café oscuro, con tatuajes visibles en el brazo izquierdo.
Sin embargo, versiones de fuentes de investigación señalan que la joven fue detenida el sábado 22 o domingo 23 de agosto, en un operativo en el que se le vincula directamente con actividades de una célula delictiva, lo que ha detonado el señalamiento de que habría transitado de víctima a presunta victimaria.
Este fenómeno, documentado por las autoridades de seguridad en la entidad, refleja un patrón recurrente en el que personas reportadas como desaparecidas reaparecen integradas a estructuras delictivas, ya sea por cooptación, amenazas o por decisión propia, pasando a formar parte de los mismos grupos que en un principio pudieron haberlas afectado.
Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado no ha emitido una postura oficial que confirme la detención ni la situación jurídica de la joven, manteniendo vigente la cédula de búsqueda pública. Se espera que en las próximas horas o días la autoridad actualice su estatus y dé a conocer los cargos que, en su caso, se le imputarían.
El caso ha reabierto el debate sobre la complejidad de la desaparición de personas en Zacatecas, donde no siempre se trata de víctimas en el sentido tradicional, sino de situaciones que entrelazan la vulnerabilidad con la dinámica delictiva que azota a la entidad.
