
XVI edición del festival del Barroco
Guadalupe, Zac.- Vemos como este periodo, esta corriente que se cristaliza a nuestro alrededor,, como una niebla potente que nos invita a lo reflexivo, a lo bello y a lo sublime, comente el alcalde Guadalupe Enrique Flores, durante la inauguración del dieciseisavo festival del Barroco en los jardines del Museo Virreinal.
Guadalupe tiene su alma barroca cuna y guardián de un legado, por las calles de esta insigne ciudad, se pueden escuchar vibraciones que van de Quevedo a Sor Juana, somos testigos de un despliegue técnico y artístico que da forma a una manera en que se ha visto el mundo. Es por eso que me siento muy honrado en estar hoy aquí en la inauguración de tan importante festival, festejo doble ya que las alas del museo de Guadalupe este año celebran su primera centuria, todo un siglo de resguardar una de las colecciones de arte colonial más importante en todo el mundo.
De ser el espacio donde la cultura se reproduce y resuena a través del tiempo y del espacio.
Este museo que tan dirigentemente es presidido fue, es y será siendo el escenario donde músicos artistas, escultores, muestren su trabajo a todo el público.
Cien años de cultura, cien años de historia, cien años de legado, cien años de un museo vivo. Las formas expresivas contrastantes del barroco novohispano, se concentraran esta semana aquí en Guadalupe con el compromiso de conservar y promover nuestro patrimonio así como de promoverlo y ampliarlo damos lugar por 16 años consecutivos a un festival de una calidad insuperable es más que notorio el esfuerzo y dedicación puesto para celebrar año con año esta fiesta de nuestra identidad como cultura, como ciudad.
Todo el amor y la energía que se han desbordado en las policromías de los magníficos ángulos y en las portentosas palabras que de este festival emanan.
Fueron las palabras del Presidente Municipal de Guadalupe, Enrique Flores al dar inicio al festival del Barroco.
Acto seguido, se abrió el telón para dar pauta a la obra musical artística con fondo flamenco «Inundación Castalina».

