MARCHAN TRABAJADORES DEL SEGURO SOCIAL DE ZACATECAS PARA HACER OÍR SU VOZ…

Zacatecas, Zac.- La tarde de este martes, cerca de trescientos colaboradores del IMSS recorrieron las principales arterias de la ciudad para expresar su malestar por dos temas centrales: la escasez de recursos en los centros de salud y un ajuste salarial que consideran totalmente insuficiente. La acción formó parte de una oleada de manifestaciones que se desarrollaron al mismo tiempo en varias regiones del país.
El punto de encuentro fue la Plaza Bicentenario, desde donde partieron poco después de las cuatro de la tarde. Avanzaron por el bulevar metropolitano —dejando libre solo un carril— y continuaron por las calles Ruiz, González Ortega y Juárez, con destino a la sede del sindicato de la institución. Durante todo el trayecto, sus gritos reflejaban decepción por parte de sus líderes y preocupación por las condiciones en las que trabajan: «¿Dónde está quien prometió respaldarnos?», «Unidos nadie nos detiene» y «Sin material, sin jubilación».
También invitaron a la ciudadanía a sumarse, recordando que su lucha beneficia a todos: «Ciudadanos, escuchad: esto también os afecta a vosotros». Y recuperaron el cariño que recibieron durante la pandemia: «Volvimos a salir, los que entonces llamaban héroes».
Alonso Castruita, enfermero con experiencia en el Hospital General número 1, explicó por qué están ahí: «Subir los sueldos apenas un 2.9% es casi una burla; apenas se traduce en unos cien pesos más al mes. Pedimos un aumento del diez por ciento, y nos sentimos desprotegidos porque quienes deberían representarnos no nos están escuchando. No buscamos desaparecer la organización, sino cambiar cómo se lidera».
El problema va más allá del dinero. En los hospitales faltan medicinas, instrumental de curación, batas y hasta ropa de cama. Por eso se han tenido que cancelar intervenciones quirúrgicas, algo que el personal lamenta y aclara: «Estamos aquí cada turno, listos para operar y atender. Pero no podemos hacer magia si no contamos con lo necesario. La responsabilidad no es nuestra». Además, hay insuficiencia de personal y muchos profesionales veteranos deciden retirarse antes de tiempo ante la carga laboral.
Curiosamente, justo después de que se hicieran públicas las quejas, durante la madrugada comenzaron a abastecerse las unidades. Sin embargo, Castruita señala que no debería depender de una protesta para que llegue lo básico: «Que llegue ahora está bien, pero necesitamos que siempre esté disponible, no solo cuando salimos a marchar».
Mientras tanto, un grupo se mantiene en espera afuera del edificio sindical. Mañana miércoles se llevarán a cabo consultas para validar el acuerdo de incremento salarial, y los trabajadores mantendrán su posición hasta conocer los resultados y decidir qué pasos dar después. «No nos iremos sin una respuesta justa. Más de cinco mil compañeros en esta región seguimos de cerca lo que ocurra», advirtió.
Finalmente, hizo un llamado amplio: «Que se sume toda la gente, porque esto nos atañe a todos: a quienes reciben atención, a quienes ya se jubilaron y a quienes día a día estamos de guardia. Es por la salud de nuestra comunidad».













