
Francisco R. Murguía, Zac.— El diputado federal Ulises Mejía Haro encabezó su asamblea informativa número 301 desde que asumió la responsabilidad en la Cámara de Diputados. En la comunidad Emancipación, sostuvo un encuentro con productoras y productores del campo para atender sus solicitudes relacionadas con la apertura de los centros de acopio y la comercialización del frijol con precios de garantía.
Durante el diálogo, el legislador señaló que como representantes federales es indispensable brindar acompañamiento a los productores para evitar el intermediarismo que afecta sus ingresos. “Esos coyotes que se aprovechan de nuestros productores pagando las cosechas a precios de hambre están ofreciendo $7 pesos por kilo cuando el precio de garantía en los centros de acopio es de $27. Por eso es importante que estemos acompañándolos en este proceso, para que reciban sus cosechas en tiempo en los centros autorizados y apoyar a los representantes de los programas con las gestiones necesarias para su correcto funcionamiento. Debemos ser facilitadores y un puente de comunicación con las autoridades federales y los productores”, expresó el legislador federal por Morena.
Mejía Haro también expuso los avances de la reforma a la Ley de Aguas Nacionales, destacando que las modificaciones brindarán mayor certeza en la sucesión de concesiones, fortalecerán el vínculo agua-tierra y permitirán impulsar inversiones históricas para tecnificar el riego y aumentar la producción de alimentos.
Explicó que, en torno a esta reforma, se han generado amplios espacios de discusión donde participan legisladores, especialistas y productores agropecuarios. Desde la Comisión de Desarrollo y Conservación Rural, Agrícola y Autosuficiencia Alimentaria —de la cual forma parte— se han planteado modificaciones orientadas a fortalecer la certeza jurídica, la seguridad alimentaria, la sostenibilidad hídrica y la protección del derecho humano al agua.
Subrayó que estas propuestas responden a inquietudes expresadas por productores agrícolas y ganaderos, especialistas y las y los propios legisladores, con el objetivo de equilibrar el ejercicio de derechos con la realidad productiva y climática del país. Señaló que cualquier actualización del marco legal debe partir de la premisa de que existe una interdependencia fundamental entre el derecho humano al agua y la producción de alimentos, recordando que “sin agua para el campo no es posible garantizar el derecho humano a una alimentación suficiente, nutritiva y de calidad, como mandata el artículo 4º constitucional”.
Asimismo, destacó que esta reforma, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca ordenar las concesiones, combatir el mercado negro y asegurar que el agua sea un derecho y no una mercancía ni un privilegio, consolidándose como un recurso estratégico para el fortalecimiento del campo mexicano.
Ulises Mejía Haro reiteró su compromiso de seguir recorriendo las comunidades, escuchando de manera directa a la ciudadanía y legislando por las necesidades de quienes trabajan la tierra todos los días.