
La Senadora afirmó que reconocer, redistribuir y garantizar los cuidados es indispensable para que las mujeres puedan trabajar, estudiar y ejercer plenamente sus derechos.
Durante un congreso internacional en la UAZ, planteó construir un Estado de bienestar cuidador y convertir los cuidados en la gran política social del siglo XXI.
Zacatecas, Zac.- La Senadora Amalia García Medina reiteró su llamado a construir un sistema de cuidados que garantice la autonomía económica de las mujeres, porque la responsabilidad histórica de atender a niñas, niños, personas enfermas, con discapacidad y adultas mayores sigue recayendo principalmente en ellas, limitando sus oportunidades de empleo, desarrollo profesional y participación política.
Durante el Primer Congreso Internacional “Democracias en Transformación: crisis, adaptaciones y nuevos equilibrios”, organizado por la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), la legisladora participó en la mesa “Desafío de las Mujeres en la Formación Política de México”, realizada en el Patio de Rectoría.
En el encuentro compartió reflexiones con la diputada federal Noemí Berenice Luna Ayala; la regidora Mariana Anaya Mota; la diputada local Renata Libertad Ávila Valadez; la presidenta municipal de Juan Aldama, Griselda Romero Zúñiga, y la consejera electoral María de la Luz Domínguez Campos. La mesa fue moderada por Flor Adelina García Lara.
La zacatecana Amalia García Medina sostuvo que el empoderamiento económico constituye una condición indispensable para alcanzar la igualdad sustantiva, pero resulta imposible mientras las mujeres continúen asumiendo prácticamente solas las tareas de cuidado.
“Las mujeres sostenemos la vida porque estamos cuidando siempre. Sin eso no podrían reproducirse ni la fuerza de trabajo, ni la vida, ni la marcha de ninguna nación o comunidad”, expresó.
Dio a conocer que alrededor del 70 por ciento de las mujeres que abandonan un empleo remunerado lo hacen para atender responsabilidades familiares de cuidado. Esta situación provoca una profunda desigualdad económica y una permanente falta de tiempo propio, pues muchas mujeres deben renunciar a sus ingresos, estudios y oportunidades de crecimiento.
“Uno de los asuntos más importantes para cualquier ser humano y, en este caso, para una mujer, es tener autonomía económica y recursos propios que le garanticen cubrir sus necesidades y requerimientos”, enfatizó.
La senadora planteó que los cuidados deben dejar de considerarse una responsabilidad exclusiva de las mujeres y distribuirse entre las familias, la sociedad y el Estado; por ello, propuso fortalecer desde los gobiernos locales y el ámbito federal los servicios de cuidado mediante estancias infantiles, escuelas de tiempo completo y centros de atención diurna para personas que requieren asistencia.
Subrayó que estas políticas permitirían a las mujeres incorporarse al mercado laboral, continuar su preparación académica y ejercer su derecho al descanso y al tiempo libre y dijo que “los cuidados deben concebirse como la política social del siglo XXI, porque abarcan a toda la humanidad”.
García Medina explicó que actualmente muchas familias resuelven estas necesidades recurriendo a abuelas, tías, hermanas o vecinas, trasladando nuevamente la responsabilidad a otras mujeres.
La ex Gobernadora destacó la necesidad de garantizar protección a las hijas e hijos de mujeres víctimas de feminicidio, cuyos cuidados frecuentemente quedan a cargo de familiares, sin que exista una respuesta suficiente de las instituciones públicas. “Todas las personas tenemos derecho a ser cuidadas con dignidad, pero las personas cuidadoras tienen derecho a su tiempo propio y a su vida”.
En otro momento, la legisladora señaló que la participación política de las mujeres debe servir para transformar las estructuras de exclusión y discriminación que históricamente las han mantenido alejadas de los espacios de poder.
Recordó la contribución de las mujeres a la Revolución Mexicana, las luchas por sus derechos políticos y los avances alcanzados en Zacatecas mediante presupuestos con perspectiva de género y una mayor presencia femenina en los poderes públicos.
Afirmó que ejercer el poder implica construir acuerdos, impulsar políticas incluyentes y garantizar derechos, no reproducir prácticas de subordinación.
Finalmente, Amalia García llamó a avanzar hacia un Estado de bienestar cuidador, donde las responsabilidades de cuidado sean compartidas y reconocidas como un derecho social. “Hombres y mujeres salimos beneficiados si los cuidados se convierten en una prioridad”, concluyó.
